Temporada 2008-2009
Esta temporada se abrió con una apuesta por la lírica del siglo XX, La Celestina de Joaquín Nin Culmell, sobre la obra homónima de Fernando de Rojas y textos de Juan del Encina. Esta producción, auspiciada por la Fundación Ana María Iriarte y con la colaboración del Teatro de la Zarzuela, pudo verse en estreno absoluto en cuatro funciones repartidas entre el 19 y el 27 de septiembre. La propia Ana María Iriarte fue su directora artística, mientras que Miquel Ortega dirigió musicalmente a un elenco integrado por Alicia Berri, Alain Damas, Inma Almeda y José García-Quijada, entre otros. Otra apuesta operística fue la del Festival operadhoy, que presentó el 30 de mayo de 2009 el estreno absoluto de Aura de José María Sánchez Verdú sobre un libreto del escritor mejicano Carlos Fuentes, encargado por la red EMPARTS y CONACULTA. Esta obra contó con dirección escénica de Susanne Ogland. También se presentó en operadhoy Luci mie traditrici de Salvatore Sciarrino, en una producción del Festival de Salzburgo.

La temporada comenzó el 22 de noviembre con El rey que rabió de Ruperto Chapí. El autor elegido para abrir esta temporada no podía ser otro, ya que ésta coincidía con el centenario de su fallecimiento. Esta producción, presentada en una edición crítica de Tomás Marco, fue puesta en escena en una versión teatral de Luis Olmos, con dirección musical de José Miguel Pérez-Sierra y Miquel Ortega.
Del 31 de enero al 8 de marzo, la Zarzuela puso en cartel La Gran Vía... esquina a Chueca, una producción de la célebre partitura de Chueca y Valverde adaptada para la ocasión por el director de escena Paco Mir, con Miguel Roa y Luis Remartínez a cargo de la parte musical.

El 24 de abril fue el turno de ¡Una noche de Zarzuela! ensueño lírico en dos actos, dramatizado por Luis Olmos y Bernardo Sánchez, sobre algunas de las páginas maestras del género lírico español. El propio Olmos fue el responsable de la escena, mientras que Enrique Diemecke y Pablo Heras se pusieron al frente de la orquesta titular del Teatro de la Zarzuela, la Orquesta de la Comunidad de Madrid.
Del 3 de julio al 2 de agosto el emblemático teatro deleitó a sus espectadores con La calesera, de Francisco Alonso, presentada en una edición crítica de Juan de Udaeta, y con dirección escénica de Carles Alfaro. En el foso, Álvaro Albiach y Santiago Serrate se turnaron al frente de la ORCAM.
Por último, la conmemoración del centenario de Chapí dio ocasión de ver una obra olvidada durante largo tiempo, su “disparate cómico-lírico en un acto” Música clásica, que pudo verse el 26 de octubre de 2008 y en funciones repartidas los meses de febrero, marzo y abril de 2009. Esta partitura fue revivida desde el atril por Lorenzo Ramos y Cristóbal Soler y en la escena por Natalia Menéndez, con la colaboración gráfica especial de Antonio Mingote.

A lo largo de esta temporada el Teatro de la Zarzuela ofreció su II Ciclo de Conciertos Líricos de Zarzuela, con cuatro conciertos en los meses de noviembre y diciembre de 2008, y en las voces de cantantes como Carlos Álvarez, Ángeles Blancas, Ismael Jordi, Isabel Rey o Mariola Cantarero.
La danza estuvo representada, en su respectivo ciclo, por el Ballet Nacional de España, la Compañía Nacional de Danza y Fuensanta La Moneta. Ballet Flamenco. Además el Ciclo de Lied alcanzó su XV edición, en la que actuaron Simon Keenlyside, Ian Bostridge, Olga Borodina, Carlos Mena, Barbara Bonney, Barbara Hendricks y otros artistas de este género.
Conciertos con proyecciones, funciones del Festival de Otoño y el VII Ciclo de Jóvenes Intérpretes de Piano, completaron la oferta de esta temporada.
Temporada 2009-2010
El Teatro de la Zarzuela ha programado para la temporada 2009-2010 cinco títulos de zarzuela, dos de ópera (entre ellos un estreno), cuatro de danza y los tradicionales ciclos de jóvenes intérpretes y de lied con nombres como el de José Bros, José Carlos Plaza, Natalia Menéndez o Anne Sophie von Otter. El emblemático teatro ofrecerá una variada programación en la que pretende abarcar diversos estilos y géneros y seguir ampliando el número de espectadores con nuevos públicos. Para ello, la imagen corporativa de este año utiliza los símiles futbolísticos y el lema “Hazte del equipo” para atraer a aquéllos que aún no se han acercado a la programación que ofrece el teatro.

Entre las novedades zarzuelísticas destacan dos nuevas producciones propias: Doña Francisquita, que dirigirá el propio Luis Olmos con José Bros y Mariola Cantarero a la cabeza de reparto, y Los Diamantes de la Corona, un título apenas visto en el teatro, de la mano de José Carlos Plaza en la dirección artística y con Yolanda Auyanet y Lola Casariego en los papeles principales. El resto de la programación de este género remitirá a reposiciones como la Tabernera del Puerto, de Sorozábal o Los sobrinos del Capitán Grant, una propuesta muy popular entre el público más joven.
El Teatro de la Zarzuela dará cobijo también a la ópera con el innovador Festival operadhoy con un programa doble de Feldman y el estreno en junio de Babel de Carlos Galán, encargo del Teatro de la Zarzuela. La lírica no cesará tampoco con el ciclo de Lied, patrocinado por la Fundación Cajamadrid, que acogerá los recitales de grandes voces como las de Anne-Sofie von Otter, Gerald Finley, Christian Gerhaher, Joyce DiDonato, Matthias Goerne, Genia Kühmeier, Isabel Rey, Christopher Maltman e Ian Bostridge La programación se completará con la celebración de diversos aniversarios, esta vez de los veinte años de la Compañía Nacional de Danza y la del Ballet Nacional que ofrecerá una retrospectiva de celebración de sus treinta años de vida con coreografías míticas como la de Gades para Bodas de Sangre de Lorca, y con el atractivo programa de Jóvenes Intérpretes de piano, en el que los invitados serán Alice Sara Ott, Juga Wang y Judith Jáuregui.